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REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA UNIVERSIDAD PEDAGÓGICA EXPERIMENTAL LIBERTADOR VICERRECTORADO DE DOCENCIA |
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Transformación y Modernización del Currículo para la Formación Docente de Pregrado | |
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Subproyectos | |
| * | Conceptualización | |
| * | Propósito | |
| * | Contextualización | |
| * | Bases Legales | |
| * | Bases Filosóficas | |
| * | Bases Pedagógicas | |
Transformación y Modernización del Currículo para la Formación Docente de PregradoEl papel y la función de la UPEL en el marco de la internacionalización y la globalización de la sociedad, conduce a su reasignación y recomposición académica, administrativa e investigativa, como producto de las políticas públicas que orientan y determinan su desarrollo. En la actualidad, la UPEL debe acortar las distancias entre la coherencia declarativa de sus postulados teóricos, conceptuales y reglamentarios y la forma en que se desenvuelven realmente los procesos de docencia (formación), investigación y proyección social, entendidos como mediadores en la consecución de propósitos y metas previstos en sus planes de desarrollo. Esta perspectiva concibe al currículo como el instrumento académico, legal y administrativo que concreta el marco para la integración de un conjunto de procesos y estructuras sociales, científicas, políticas y administrativas para favorecer el desarrollo e implementación de un modelo formativo sistemático que, en el caso de la UPEL, persigue la formación de docentes capaces de gestionar y ejercer un liderazgo en la transformación socioeconómica del país. Lo anterior implica adaptar concebir un modelo pedagógico basado en un modelo de desarrollo marcado por la cooperación, que exige capacidad para interrelacionar saberes porque se caracteriza por una institucionalidad dialógica y multidimensional Lo anterior alude a la formulación de un Proyecto Curricular Institucional que coordine y conjugue la responsabilidad de todos los sectores que integran la comunidad upelista y permita acceder a sus elementos constitutivos medulares, para que los anhelos de cambio, resignificación y recomposición no sean vistos como tareas inconexas, asignadas en forma parcelada o fragmentaria. Esto conduce a comprender que la Transformación y Modernización Curricular deja de ser un proyecto aislado para convertirse en una experiencia de aprendizaje organizacional, en el que la UPEL como Comunidad de Aprendizaje se incorpore y participe desde cada una de sus diferentes instancias. El Vicerrectorado de Docencia, a través de la Coordinación de Currículo de Pregrado, conciente de su responsabilidad en el mejoramiento de la calidad del servicio educativo que ofrece esta Casa de Estudios, ha concebido el Proyecto de Transformación y Modernización Curricular, como una vía para dinamizar el curriculum, con la finalidad de garantizar su pertinencia y calidad, de acuerdo a los saberes, valores culturales, científicos y humanísticos, que contribuyan al refuerzo del ser, del hacer, del conocer y del convivir en un encuentro con lo global. En tal sentido se asume la necesidad de interactuar con el entorno y la realidad socioeducativa que plantea. De allí que toda acción tendiente a reinsertar a la Universidad en su rol de asesor del estado en materia de políticas educativas debe pasar por la activación del vínculo UPEL-Ministerio de Educación y Deportes, institución que está oficializando los cambios curriculares en los que se encuentran plasmadas dichas políticas; es así como el día 27 de julio de 2005 en acto público celebrado en las instalaciones del Teatro Teresa Carreño se oficializó el Diseño Curricular de la Educación Inicial y se anunció la próxima presentación del diseño de Educación Básica, que ahora se concentrará en una primera y segunda etapa, es decir, los seis primeros grados. En este Acto hizo presencia la UPEL y en intervención de la Vicerrectora de Docencia, Prof. Francia Celis de Soto, se comprometió como institución formadora a viabilizar estas transformaciones y ajustar el modelo curricular de la Universidad a los requerimientos de las políticas educativas del Estado. |
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Objetivo Estratégico Institucional: Garantizar la pertinencia y calidad del currículo de acuerdo a los saberes, valores culturales, científicos y humanísticos, que contribuyan al refuerzo del ser, del hacer, del conocer y del convivir en un encuentro con lo global vinculado a lo específico. Generar un diseño Curricular de acuerdo a los cambios y transformaciones educativas nacionales e internacionales.
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Se entiende la Transformación y Modernización Curricular como un proceso dinámico de revisión y análisis de lo ya construido y existente, que no puede ser obviado, subestimado o desechado. En este contexto, la reconstrucción curricular es la herramienta que permite construir las condiciones básicas para desplazar la formación docente hacia procesos de conocimiento que superen los procesos de instrucción y transmisión aún vigentes hoy. Las Orientaciones y Lineamientos para la Transformación y Modernización del Currículo Universitario (CNU, 1993), planteaban la modernización, pertinencia social-prospectiva, integralidad, comprehensividad y la atención de los aspectos tecnocurriculares en cuanto a la flexibilidad y la administración del currículo a través de distintas modalidades; por su parte, el Documento Base del Diseño Curricular UPEL 1996 señala que “la Universidad Pedagógica Experimental Libertador tiene como misión de la preparación del docente que demandan los niveles y modalidades del sistema educativo venezolano” y que debe orientar una estrategia educativa dirigida entre otras cosas a “promover la formación de ciudadanos con valores y principios de solidaridad nacional, latinoamericana y mundial, de tolerancia y participación, que contribuyan a la transformación social del Estado venezolano” ( p.12). Se aprecia entonces una absoluta claridad declarativa, que no contó con el necesario respaldo para su implantación y desarrollo; los cambios curriculares no se decretan, son procesos culturales, que requieren voluntad académica, política y organizacional. Estos tres ámbitos requieren de la concepción de un Plan de Acción que aborde un exhaustivo proceso de sensibilización y difusión, para involucrar, comprometer y sumar las voluntades de los distintos grupos que dan vida al currículo para la formación docente de pregrado. La evaluación curricular definida como un proceso continuo, participativo, sistemático y constructivo ( UPEL, 1999), ha presentado resultados acerca de la conveniencia del cambio en el currículo ante las demandas que efectúa la sociedad venezolana, que asume al individuo como eje fundamental en el proceso transformador, en el orden científico, humanístico y tecnológico, haciendo énfasis en la educación como continuo humano, como se puede inferir en lo declarado en el Documento Base (p. 21), donde se destaca que la concepción curricular asume al estudiante de la carrera docente como “objeto y sujeto del conocimiento, transformado en actor y gestor de su propio aprendizaje, mediador entre éste y su realidad” (p. 21); estos planteamientos resultan de total vigencia ante los retos y desafíos que implica la permanente incertidumbre que rige la sociedad del conocimiento, la información y el aprendizaje permanente. Es evidente la disparidad existente entre la conceptualización y fundamentación del Diseño Curricular vigente y su administración, de allí que al asumir un Proyecto de Transformación y Modernización del Currículo para la Formación Docente de Pregrado, se haga necesario reconocer algunos nudos críticos que confronta la UPEL como centro de formación docente:
Por su concepción organizativa y metodológica, por sus finalidades y objetivos y por los resultados que debe arrojar, la Transformación y Modernización Curricular de la UPEL aspira a producir una movilización social de carácter pedagógico que tiene por objeto realizar una nueva mirada sobre la formación docente a nivel de pregrado, especialmente a partir de las instituciones educativas y el quehacer de los maestros, a la luz de los actuales requerimientos del contexto educativo nacional. Es social porque entraña participación ciudadana y comunitaria, encuentro, deliberación y compromiso de diversos sectores y organizaciones de la sociedad. Es pedagógica porque sus protagonistas principales son todos los agentes del proceso educativo, en especial los docentes en formación cuyos hallazgos, enseñanzas y conclusiones enriquecerán sus saberes y su praxis. |
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Aportar las bases para la reconstrucción de un modelo curricular pertinente que fortalezca la colaboración, la concertación y toda forma de interacción social, lo que exige la integración del proceso formativo a la vida real y cotidiana de los participantes en él; propiciando el diálogo permanente y cotidiano con los sectores políticos, científicos, económicos, industriales, comerciales, tecnológicos y culturales del país, favoreciendo el diálogo de saberes multidireccionales, convergiendo ante un proyecto común, para generar la satisfacción de múltiples necesidades e intereses. |
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La Universidad Pedagógica Experimental Libertador como institución pública de cobertura nacional, asumiendo la “responsabilidad que, por la naturaleza de su creación, le compete como institución asesora, por excelencia del Estado para la definición, ejecución, evaluación y reimplantación de sus Políticas Educativas, enfatizando las inherentes a la formación docente” (UPEL (2000), plantea como proyecto estratégico la Transformación y Modernización Curricular de la UPEL. Este proceso representa la oportunidad de llevar a cabo una reforma profunda en nuestros estudios de pre-grado en el marco del proceso de cambio que experimenta la sociedad y el sistema educativo venezolano. Con la transformación y modernización del currículo, la UPEL está reconociendo los cambios experimentados en el campo científico, tecnológico y económico que han repercutido en la cultura y en la educación. Estos cambios a nivel internacional, nacional e institucional reclaman profundas reformas en la formación de los recursos humanos que el país requiere para hacer frente a los desafíos del desarrollo en un mundo globalizado. Los diversos estudios realizados a través del proceso de evaluación curricular han mostrado la necesidad de revisar los criterios curriculares que orientaron la construcción del bloque institucional del plan de estudio de las diversas especialidades en los diferentes pedagógicos. Se observan serias discrepancias en relación con los criterios considerados para determinar el carácter obligatorio u optativo de un curso, las prelaciones y el nivel de los mismos entre un pedagógico y otro. Las mismas discrepancias, se observan en relación con los criterios asumidos para la construcción de los programas analíticos de cada curso. También se evidenció la falla en el proceso de sensibilización y divulgación de la implantación curricular, visto el desconocimiento de las pautas curriculares contenidas en el Documento Base del Diseño Curricular de la UPEL. El proceso de evaluación curricular permitió corregir algunos de estos aspectos, siendo el aporte más significativo la conformación de un marco regulatorio para la administración curricular, aprobándose en el Consejo Universitario los siguientes documentos:
Sin embargo, los resultados de la evaluación curricular efectuada en la Universidad y culminada en el año 2004, también revelan que la reforma y modernización curricular debe dar respuesta a tres grandes debilidades detectadas:
En consecuencia la necesidad de la Transformación y modernización del Currículo para la Formación Docente de Pregrado en la UPEL está determinada por tres componentes fundamentales: A ) La transformación y modernización en el contexto sociopolítico . En primer lugar se debe prestar atención a la significación que adquiere la Transformación y Modernización Curricular de pregrado en el rescate del papel de la UPEL como institución asesora del Estado en materia educativa, y la generación de espacios participativos para la construcción y apropiación colectiva del currículo institucional y la determinación de las políticas institucionales y la definición de las orientaciones estratégicas de la institución y de su interrelación con el MED. Esto confiere a la transformación curricular del Pregrado una relevancia política que se refleja principalmente en los procesos que atribuyen a la participación, el diálogo abierto, la solidaridad y el pluralismo una gravitación que no sólo compromete a las metodologías y contenidos de la reforma curricular, sino también a la construcción de sus estrategias, favoreciendo el protagonismo de las comunidades sobre los criterios meramente técnicos. B) El segundo componente atañe a los objetivos estratégicos de desarrollo del país y la Universidad en el contexto de las transformaciones, desafíos y problemas de la educación superior en el país. Las consideraciones que se desprenden del análisis de este contexto enfatizan la importancia del pregrado en el conjunto del desarrollo académico, tal como queda expresado en todos los documentos institucionales de carácter estratégico de los últimos años. En términos generales, se estima que un pregrado renovado y consistente es a la vez expresión y condición insustituible del logro de los objetivos fundamentales de la Universidad. C) El tercero, de índole general, concierne a los cambios de la institución universitaria en el siglo XXI , que tiene como uno de sus ejes la transformación curricular. En congruencia con las orientaciones internacionales de los cambios en pregrado, este proceso apunta al fortalecimiento de la formación general, la articulación de los ejes de formación, la integración de los procesos formativos, la focalización del proceso de enseñanza en el estudiante como actor principal y la permeabilización de las fronteras entre las instituciones formadoras. Comparte asimismo el objetivo de formar sujetos capaces de desempeñarse proactivamente en un mundo globalizado, caracterizado por la aceleración de las transformaciones (económicas, sociales, políticas y culturales), la complejidad de las relaciones y la acentuación de la movilidad laboral. La Transformación y Modernización Curricular en la UPEL pone especial énfasis en su misión formativa característica, que está dirigida a formar no sólo profesionales de excelencia, sino personas autónomas con alto sentido de servicio público, capacidad crítica y aptitud para anticipar, impulsar y liderar procesos de cambio en los diversos órdenes de la vida social. De lo anteriormente expresado se desprende la necesidad de pensar en la transformación curricular como algo más allá de una reforma epidérmica que supere las tensiones de racionalidad instrumental que el actual curriculum upelista exhibe: las diferencias en el número de horas asignadas a cada curso en cada Instituto e incluso por Departamentos, la duración de la hora académica, la variedad en la denominación de los cursos y su ubicación en área y niveles, la poca pertinencia en los sistemas de prelaciones, la inexistencia de la totalidad de programas de cursos y programas didácticas, la desarticulación de los cursos optativos y de la práctica profesional, así como la contratación de profesores sin la realización de Concursos de Credenciales, los recursos didácticos escasos, deteriorados y anacrónicos, las aulas sin iluminación, ventilación y electricidad y la desactualización del personal académico, para mencionar algunos de los hallazgos arrojados por la evaluación curricular (UPEL, 2004), que indican un abordaje centrado en las prácticas de administración curricular. Actualmente, el campo de la transformación curricular está constituido por una tipología curricular integrada por dos grandes enfoques: el de actuación y el de competencias, ambos con sus respectivas categorías epistemológicas, psicológicas, sociológicas, axiológicas y pedagógicas. El modelo curricular de actuación, concede un interés fundamental al resultado específico del estudiante, en términos de las destrezas especializadas que obtiene; mientras que el modelo de competencias se refiere a los procedimientos para comprometerse con el mundo y reconstruirlo. Las competencias son intrínsecamente creativas y se desarrollan en forma tácita mediante las interacciones formales e informales. Para Jiménez (2001) la elaboración de propuestas curriculares transformadoras requieren un planteamiento que trascienda lo metodológico y se ubique en una posición dentro del campo curricular que haga referencia a las relaciones y principios que rigen toda acción formativa y que exigen entre otras las siguientes determinaciones: la creación y mantenimiento de colectivos docentes y equipos de trabajo; la participación comunitaria; la adecuación de estrategias pedagógicas; la investigación en términos de calidad y cantidad; la construcción del conocimiento por aproximación sucesiva; la evaluación colectiva y permanente, la reconceptualización y reorientación permanente. En este sentido, se comparte con Jiménez ( 2001) la noción de
De allí que asumir el enfoque de currículo como Proyecto Institucional, permitirá el desarrollo de un modelo formativo dirigido a consolidar en el docente en formación competencias para la integración del conocimiento, la sistematización, la reflexión crítica, la praxis ética, el trabajo comunitario y el abordaje sociocultural e intersectorial de lo pedagógico; de esta forma el docente estará en condición de comprender e intervenir el proceso educativo desde escenarios convencionales y no convencionales, fortaleciendo su actuación en el aula y en la comunidad. La UPEL en su carácter de creadora de pensamiento, de innovación, de ciencia y tecnología en una relación permanente y coherente con la sociedad, con el mundo y consigo, debe encontrarse con la demás instituciones de educación superior formadoras de docentes, a través de la presencia viva de todos sus estamentos en un amplio proceso de reconstrucción curricular colectiva. Esta apertura obliga a mirar las diferencias y semejanzas con otras instituciones y a dialogar de manera permanente desde el ejercicio de una función crítica para ser posible el fomento de la inteligencia creadora capaz de superar lo conocido, lo valorado, lo normado, para arribar a nuevos estados de desarrollo, sin desconocer lo realizado, las tradiciones y experiencias anteriores y el valor que ellas poseen en la afirmación de las individualidades y los colectivos sociales. En consecuencia, construir una propuesta de Transformación y Modernización Curricular exige la constitución de redes docentes con identidad propia, en contacto con los desarrollos de la mundialización, que sean fuentes de comunicación y permanente creación colectiva . Sólo así la acción institucional tendrá un carácter inclusivo, capaz de asumir las nuevas dimensiones conceptuales de la educación, la docencia y la escuela. Revisar y reconocer la propia historia para encontrar los rasgos de la identidad, es una manera de ganar seguridad para proyectar el futuro desde la perspectiva actual, con la importancia y el compromiso que confiere el ser la única Universidad Pedagógica en Venezuela. Por ello las acciones y actividades de Transformación y Modernización del Currículo para la formación docente de pregrado en la UPEL, debe ir de la mano con las nuevas expectativas y posibilidades de la Venezuela actual y del futuro. Bases Legales:
En el artículo 3 se establece el tipo de ciudadano a formar para la construcción de una nueva sociedad democrática, participativa y protagónica. En el artículo 102, La Constitución establece las características del sistema educativo venezolano, en el que se define a la educación como un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita. En este artículo se le confieren claras competencias y atribuciones al Estado Venezolano, a fin de posibilitar el acceso equitativo a una educación de calidad. En el artículo 103 se establece la igualdad de oportunidades de acceso a una educación integral de calidad, así como algunos mecanismos y condiciones para garantizar la prosecución exitosa, la integración y la culminación del proceso educativo desde la educación inicial hasta el ciclo diversificado, de manera gratuita y obligatoria. En el artículo 108, se plantea que “…Los centros educativos deben incorporar el conocimiento y aplicación de las nuevas tecnologías y sus innovaciones, según los requisitos que establezca la ley…” (p.97), el cual se complementa con lo estimado en el artículo 110 de la Constitución, en el que “… El Estado reconoce el interés público de la ciencia, la tecnología, el conocimiento, la innovación y sus aplicaciones y los servicios de información necesarios por ser instrumentos fundamentales para el desarrollo económico, social y político del país, así como para la seguridad y soberanía nacional. Para el fomento y desarrollo de esas actividades, el Estado destinará recursos suficientes y creará el sistema nacional de ciencia y tecnología de acuerdo con la ley…” El artículo 184 establece la participación y organización de las comunidades y el ejercicio de la contraloría social, lo que tiene implicaciones directas en los procesos educativos. Asimismo, la Ley Orgánica de Educación, aún vigente, establecía las bases para el proceso de cambio educativo que se plantea:
Igualmente son consideradas como bases legales para la Transformación y Modernización del Currículo de Pregrado en la UPEL, la Ley Orgánica de Protección al Niño y Adolescente (LOPNA) y la Ley del Servicio Comunitario del Estudiante de Educación Superior. Bases Filosóficas: Del mismo modo, se hace énfasis en el proceso de aprendizaje; más específicamente se enfatiza en el planteamiento de aprender a aprender como respuesta a los cambios rápidos en el terreno del saber. Al mismo tiempo, se postula el aprendizaje globalizado e integral. En este orden de ideas se plantea formar continuamente al ser humano en un conjunto de valores, habilidades y destrezas, entre las que se puntualizan:
En esa dirección, tiene pertinencia el aprovechamiento del tiempo escolar, por lo que se debe promover el turno integral en las escuelas y el enfrentamiento a algunos factores que generan la exclusión, como es el caso de la desnutrición y la pobreza extrema, por lo que se deberá mejorar la protección social para los estudiantes. El docente debe estar formado para asumir un reto que trasciende el hecho de aumentar el tiempo de los niños y jóvenes en la escuela: poder conjugar y hacer realidad, además de la cobertura escolar en el turno integral (mañana y tarde), el desarrollo integrado de todas las áreas del conocimiento del Curriculum Base Nacional, incorporando el desarrollo de actividades productivas, artísticas, como música, expresión corporal, pintura, teatro, además de la educación física, recreación y deporte; actividades de reforzamiento del aprendizaje a través de tareas dirigidas, con énfasis en la lectura, escritura, expresión oral y matemáticas. Este ámbito requiere un nuevo docente con dotes especiales para el liderazgo familiar y comunitario, cuyas competencias comunicacionales superen lo técnico y aborden lo afectivo. Reivindicar y fortalecer lo mejor de nuestras tradiciones y a los fundadores de la nación, favoreciendo así la toma de conciencia de las posibilidades y fortalezas como país, como pueblo; contextualizarlo y resignificarlo en nuestra realidad actual, permitirá al docente en formación apropiarse del acervo para asumir la responsabilidad que toca y afrontar los retos actuales, para ubicar conceptualmente la transformación, mediante la conexión afectiva con la historia nacional y sus ejemplos de lucha, de persistencia y de reflexión. El reto de la educación, es contribuir significativamente en la construcción de la nación mirando hacia atrás y hacia delante, reconocernos y proyectarnos hacia el futuro con sólidas bases fundamentadas en una armónica convivencia inmersa en una cultura de paz y solidaridad. El Proyecto de Transformación y Modernización del Currículo para la Formación Docente de Pregrado debe asumir la tradición latinoamericana sobre educación popular, fundamentada en la noción de pueblo como protagonista de su historia y de su quehacer y no como un grupo de habitantes, o gente de un territorio. Esto significa que la comunidad toda tiene la voz principal en la definición del proyecto educativo de la escuela, que está presente en la actividad educativa y hace uso de los espacios escolares, que la comunicación entre la comunidad y su escuela tiene que ser cada vez más fluida y significativa, que la escuela es útil a la comunidad y que le sirve para fortalecer su capacidad de organización, de reflexión, de expresión y de acción. Por una parte supone un cambio ético de reflexión permanente sobre qué enseñamos, a quienes, dónde y para qué, de entender los contenidos como procesos y productos culturales. Por otra parte, constituye el espacio que permiten que se expresen e introduzcan valores y transformen códigos culturales, que a la vez que enriquecen nuestro acervo, favorecen el desarrollo y la realización humana. La Formación Docente, deberá reposar en una concepción filosófica profundamente humanista, con una visión crítica y reflexiva. El humanismo social reivindica el diálogo permanente del hombre con los saberes de la cultura de su sociedad y de todas las sociedades, permitiendo el crecimiento individual dentro del colectivo y con el colectivo. El humanismo rescata igualmente el carácter permanente de la educación, entendiendo a ésta, como un proceso que se inicia con el nacimiento y transcurre toda la vida y en todos los ámbitos, es decir como un trayecto humano de carácter continuo. La UPEL deberá formar un ciudadano crítico y transformador a través de una práctica pedagógica pertinente, que conjugue la experiencia escolar, su reflexión, su hacer y su historia. La educación debe considerarse como un continuo humano localizado, que atiende los procesos de enseñanza y aprendizaje como unidad compleja y propia de la naturaleza humana total e integral; la concepción holista del ser humano en desarrollo exige la articulación y continuidad curricular y pedagógica entre cada uno de los niveles del sistema educativo nacional, incluyendo todas las modalidades; por esto se debe formar un docente consustanciado con esta filosofía, que esté en condiciones de propiciar el fortalecimiento de cada educando como persona, el conocimiento de sus propias capacidades y competencias, su formación dentro del concepto de progresividad que considera las condiciones externas en lo antrópico, social, cultural y geohistórico. Bases Pedagógicas: En tal sentido, el trabajo formativo centrará su labor en los siguientes principios: creatividad, calidad, identidad y memoria, pensamiento integrador, participación, concertación, autogestión, productividad y trabajo en grupo, que se asumen como un proceso de interacción sociocultural que incorpora experiencias de autorrealización, ampliación y enriquecimiento de los modos de abordar las demás áreas del saber y del conocimiento. La calidad de la educación se relaciona directamente con la calidad de desempeño del docente. A partir de estas consideraciones, el currículo para la formación docente La clave del éxito en la elaboración y aplicación del currículo es el compromiso y el claro entendimiento de cada uno de los participantes que intervienen y son responsables en el proceso educativo: instituciones formadores de docentes, Ministerio de Educación y Deportes, Ministerio de Educación Superior, Agentes Comunitarios, ONG, instancias de gobierno regional y local, etc. En esta dirección, está planteado sistematizar (en términos participativos e implicando a los actores educativos) las experiencias exitosas desarrolladas en cada especialidad, particularmente en lo que tiene que ver con el alcance e impacto que ha tenido en la flexibilización curricular, la transformación de las prácticas pedagógicas y el logro de la pertinencia y transferencia de los aprendizajes. En el marco del Proyecto de Transformación y Modernización del Currículo para la Formación Docente de Pregrado se conciben las siguientes acciones para dar pertinencia social al currículo y fortalecer la formación y el desempeño de los docentes del país:
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